No me preguntes cómo pasa el tiempo
porque ahora siento que no pasa.
Este dolor es una pausa imposible,
no tengo ganas de vivir ni de morirme.
Yo no puedo ir más allá de mi corazón,
quiero decir que no puedo escaparme.
Una palabra tuya bastaría para salvarme,
para frenar esta lenta locura de la razón.
Aún después sólo queda el amor sin fin.
Todavía quedo yo, casi igual pero sin ti.
Un puente tendido hacia el abismo.
Nunca nada volverá a ser lo mismo.
No me preguntes cómo el tiempo pasa.
La sed es peor cuando ves correr el agua.
De Teloloapan a Alcoy,
de Coyoacán hasta Alicante.
Más poeta que cantante,
el Hijo del Cuervo no soy.
Podría visitar el parque
de la paloma violeta.
Los mutantes en la glorieta
no pagamos embarque.
Asombro y curiosidad
por los abuelos de mi sangre,
ni guerra ni hambre
los partieron por la mitad.
Sin embargo nace un asesino
entre palomas blancas.
Un criminal junto a una santa,
un suicida azul marino.
Tengo un alacrán en la garganta
y a España en el corazón.
El primero envenena mi perdón,
la segunda sólo canta.
Lo que más duele es que no duela tanto
Que se nos pase tan rápido el espanto
Lo que mata es no morir en la distancia
Decir adiós sin despedirse, sin nostalgia
Seguiré sin escribir una carta urgente
para regresar aquel dulce noviembre
Lo peor de todo es llegar siempre tarde
Esperar sin declararle la guerra a nadie
Lo siniestro del amor, cuando termina,
es la higiene de un saldo en blanco
Curar la enfermedad sin medicina
No derraman sangre las heridas
cuando la pasión tuvo defectos
El amor nunca es un crimen perfecto
Stop. No te me pongas vulnerable.
Te prefiero cabrona hija de puta,
que reducida a lágrimas y mocos.
Sigue de Marilyn, estás muy buena
para fingir de hipócrita Magdalena.
Ni héroe ni buen samaritano tampoco,
lo que yo quiero es lavarte el coco.
Te las pedí, como todo un caballero.
Advertí: no tengo amor, sólo dinero.
No hago méritos siendo el mejor postor
en tiempos crueles de oferta y de rebaja.
La nalga es de quien la soba y la trabaja.
Así que, por favor, no te hagas la tierna.
Sé un poquito más profesional,
y abre de par en par, las piernas.
Estoy peor de lo que te imaginas.
No puedo continuar esta batalla
de suponer las cosas que me callas,
de confesar aquello que adivinas.
Los secretos, historias censuradas.
Los confidentes, malos periodistas:
confunden a las musas con artistas.
Las noticias, mentiras calculadas.
A mi pesar, anhelo el dulce engaño
de probar en tus labios entrenados
un deseo fingido pero bien actuado.
Casi todo es ficción, impostura.
El amor es eterno mientras dura
la farsa, el recuento de los daños.
Tu rostro mañana
será una duda cruel
Memoria amordazada
Nostalgia sin cuartel
Rosas envenenadas
Sangre en el mantel
No hay peor dolor que éste:
saber tu nombre ahora
y ya no reconocerte
El futuro arrebata
La verdad es voraz:
revela, pero mata
Por eso prefiero
las sombras, el silencio
Los lugares donde sé
que ya no estarás
Busco esperanzas sin fe
y besos sin tu aliento
Te propongo un lance
de la indecisión al trance
Demasiada tensión
puede reventar el hilo
No puedo seguir así
con el deseo en vilo
No pretendo amor (todavía)
Por el momento
me conformo con un roce
de la incertidumbre al goce
De tus caderas a mis ojos
de mis labios a tus antojos
De tus sueños a mis manos
sin recuento de los daños
Para cortar hay mucha tela
no te hagas del rogar
Lo nuestro puede naufragar
como un barco sin vela
No he querido saber, pero he sabido
Es tan alto el precio de la verdad
y las mentiras tan gratuitas
Sin arrepentimiento acepto
y pago doble hasta sangrar
Siempre en rojos mi corazón
a causa de tu amor, deuda maldita
No has querido perder, y has perdido
Lo que al final me quitas
desde antes yo te lo había ofrecido
Ahora que no te salen las cuentas
no pidas explicaciones ni piedad
El destino cobra todas las apuestas
y a él nunca podrás estafar
No more hugs
No more tears
No more thoughts
No more fears
Eyes wide open lead to darkness
Love is light, love is blindness
Just an insane calm
Just a coward bang
Nightmares are unleashed
Hell is now unfinished
Closed hands always near empty
There's no God that can save me
No more kisses
No more misses
No more sorry
(End of story)
Hay una confianza de verdades engañadas
Un secreto de gritos ahogados y llanto seco
Un ritual prohibido de corazón y espadas
Un amor de margaritas y abrazos huecos
Entre nosotros, ni aire limpio ni sonrisas
Ni las palabras que espero ni las que evitas
Pero algo muere dentro de mí si no te veo
Si no tengo cerca tu maldad me desespero
En tierra de nadie, tú eres mi único dueño
Me penetro en tu piel y vibro hasta adentro
Yo soy la puta, la bruja mala de este cuento
No hay pecado en ti, eres tú mi diablo bueno
¿Adónde va la muerte
con las piernas tan ligeras
y el corazón tan blanco?
Persigue el amor y muerde
el polvo en las escaleras
mortales como un barranco.
Enamorada, triste calavera,
por concupiscencia no olvida:
como si fuera ayer aún siente
las caricias rotas de su manco.
Si los pollos mueren de gripa.
Si los huevos giran de espanto.
Por qué no iba a tener ardores
la flaca solita en el camposanto.
I need a pillow and some sleep
I need a long night, dream free
I need some drinks
because I'm drowning
I need you more than ever
because I know, you’ll never
love me really
I need a gentle touch
that cuts my skin so deeply
I need smoke to taste fake fire
burning our tongues,
killing our kisses
one more time together
Estoy hasta la madre
de perder en los penales
de buscar en los finales
un premio de consolación
Estoy hasta la coronilla
de malgastar así la vida
de perseguir a escondidas
lo que ya se me escapó
Estoy hasta el cansancio
de olvidar las contraseñas
de perder las cosas buenas
esperando comprensión
Estoy harto de estar harto
de sufrir hasta el infarto
mentiras y malos modos,
abrazos llenos de traición
Si no te gusta lo que ves
Si no me quieres como soy
Apaga ahora la luz y vete
No soporto más tu orgullo
Ya no tengo nada tuyo
Sigo solo, me has dejado ir
Me has declarado libre
al cumplir los veintisiete
Infierno es el verano sin tu boca
El deseo prohibido de tu aroma
La sangre detenida gota a gota
El frío en las sábanas sin tu ropa
Infierno es otro jueves cobarde
Otra noche encendida que no arde
Otra pasión nacida mal y tarde
Otra mirada hacia ninguna parte
Como el bochorno de tu ausencia
es la soledad, ardiente paciencia
Mis manos buscan con vehemencia
el calor desnudo en tu presencia
No hay finales felices
cuando lo que termina
te quema el corazón.
Seguirás siendo en mi vida
llama de sangre encendida.
Inmortal desvío de la razón.
Me dueles en todo el cuerpo
porque no eres capaz de ver.
Mi alma herida te necesita.
Tienes todo de mí, todavía,
y otra vez todo te lo daría,
por repetir esta historia,
por engañar a la memoria,
y volver a ser algun día
lo que llegamos a ser.
Tu corazón, ambigua referencia,
puedo imaginarlo como yo quiera:
Dos pares de labios que no besan.
Rosa de sombra austral y húmeda.
Aroma oscuro, dulzura genital.
Fragancia escondida y narcótica.
Caverna donde el eco del placer habita
en rocas suaves y musgo penetrado.
A veces oasis, a veces espejismo.
Manantial que brota desde el abismo
inmenso de tus muslos acantilados.
Voy a abrir tu corazón para partirlo
como un fantasma de epidermis,
como un lobo rencoroso y hambriento.
Voy a llorar dentro de ti, estremecido, pero contento.
Tu corazón, huracán de saliva y pelo.
Volcán secreto, lago de piel, me hundo contigo y tiemblo.
Al fin abandono las palabras.
No puedo ahora decir más.
Tu cuerpo espera caricias.
Tu piel escucha a mis manos.
En el susurro de cada dedo
está el sonido que apenas toca.
En cada movimiento balbucea
el deseo y mi sangre comienza
a hablar hasta romper el silencio.
Encuentro entonces el lenguaje
que faltaba para entendernos.
Esos símbolos que son tacto
húmedo, ceniza blanca y fría.
Marcas de caligrafía practicadas
en el pliego de tu vientre,
en la soledad de tu nuca,
en la multitud de tu cintura.
Repito en voz alta la escritura
tibia de tu espalda y conozco
en cada roce aquellas historias
que transcurrieron calladamente,
en esa ausencia que jadea
dulcemente por cada sombra
en las horas prohibidas,
amordazadas de placer,
arrebatadas al tiempo.
Beso y pruebo en cada letra
el mismo sabor de antes,
la misma trampa impresa
preparada para otros,
que sin saberlo –como yo–
no te hacían el amor:
únicamente te leían.
Tengo ganas de abrazarte, de olerte, de soñar contigo como si existieras fuera de mi delirio. Tengo ganas de engañarme de nuevo, creyendo que en tu mirada brilla algo parecido al miedo o al amor. Tengo ganas de, y sin embargo, entiendo que todo anhelo es inútil, porque está escrito que entre nosotros sólo crecerán palabras, así como con otros florecen caricias, amapolas del deseo en paraísos improvisados donde devoran, entre sábanas y lentamente, el delicioso fruto prohibido.
Admiro tu cuerpo blanco y esbelto, hoja mágica donde acaricio con palabras, donde mi deseo parece amor y tu temblor lo convierte en escritura. Entonces, da miedo verte, fantasma hermoso. Tu belleza transparente enciende una fiebre fría, inventa una locura lunar, húmeda y perversa como pesadillas de adolescente. Eres una obsesión que crece, lenta y cruel, hasta enamorarme. Quiero escapar, cierro los ojos, pero el eco de tu imagen se repite dentro de mí, como en un espejo. Sobre tu piel intento dibujar los símbolos que te estremezcan para que no me olvides, sentir hasta el cansancio la ternura de tus hombros, la suavidad de tu cintura. Invento de nuevo tu cuerpo, porque nunca será mío, porque de estas visiones sólo me quedará recordar tu nombre en cada amanecer, esperando que este delirio desaparezca durante el día.
Eres un bicho raro
Tan raro que quisiera que fueras mío
Tan bicho porque no lo eres
Extraño por tu felicidad absurda
Por tu belleza animal
Por tu peligroso nombre
Criatura de mis sueños
Mascota lunar
Unicornio del deseo
Tu sonrisa salvaje
es el gesto más tierno
de la quimera
Me embicha tu gata costumbre
El ronroneo suave y felino
de tu concupiscencia
Mi bicho, bichito mío
Tan raro porque no me quieres
Tan bicho porque yo te quiero